En EEUU, el Gobierno ha destinado 30 mil millones de dólares a contratar y entrenar a 22 mil agentes ICE (policía de Inmigración). Estos agentes actuan con “inmunidad absoluta”: persiguen, detienen, golpean, rocían con gas, deportan… y matan. El 7 de enero, en Mineapolis, un agente del ICE asesinaba a tiros a la activista Renee Good. ¿La respuesta de la Casa Blanca? Justificar el asesinato, enviar a 3.000 policías, detener a 3.000 personas, y anunciar la aplicación de la Ley de Insurrección, con el posible envío de 1.500 soldados. Pero no leerán en la prensa sobre la “represión”, la “falta de libertad”, la “violación de los derechos humanos” o la “falta de democracia”. Tampoco oirán hablar sobre el “régimen” o la “tiranía” existente, hoy, en EEUU. Ahora, imaginen que solo un uno por ciento de todo esto ocurriera… en Cuba.
23. enero 2026